Cuando el peque manda. II Parte: Halloween

Os había prometido que haría una pequeña entrada con la calabaza de Halloween en la primera parte de “Cuando el peque manda”, así que, aunque poco fuera de tiempo, pero queriendo actualizar todas las cosas pendientes del blog… ¡vamos a ello!

Cuando le pregunté que diseño quería para la calabaza, la respuesta fue bien clara: un coche.

Así que, después de darle unas vueltas y aprovechando retales de materiales que teníamos por casa (que no son pocos) diseñamos un chulísimo coche descapotable.

Me pasé un tiempo mirando como vaciar las calabazas y como hacer para que aguantasen el mayor tiempo posible y, tengo que decir que, en ese sentido, o no lo hice bien, o no me sirvió de mucho…..

Primero dibujamos el coche para saber por donde cortar (aunque luego las líneas que cogimos como referencia fueron las mías 🙂 ).

Después había leído que, para que aguantasen más tiempo, había que intentar sacar la mayor cantidad posible de carne dejando la superficie lo más fina posible, meterla en agua con lejía y dejarla a secar en un sitio ventilado hasta que estuviese completamente seca. Nuestra calabaza empezó bien pronto a pudrirse… ¡así que algo hicimos mal!

Para esta tarea estuvimos los dos, a su manera fue vaciando la calabaza y yo se la rematé.

Con dos trozos de varillas roscadas se hicieron los ejes, que el pequeño se encargó de colocar en los agujeros realizados previamente y, con tuercas y DM, hicimos y ajustamos las ruedas.

El abuelo y yo le cortábamos las piezas y él se encargaba de colocarlas.

 

  

Con un tornillo y dos tuercas, se colocó la rueda trasera, y con medio coco, una mini granada, unos ojitos y unos limpiapipas, una conductora terrorífica (tengo que decir que esta fue idea mía 🙂 ).

Después el pequeño se encargó de pintarla con pintura de dedos y le atamos un cordelito. ¡Encantado se fue para la guardería tirando de su coche-calabaza!

Y eso que, cada 3 metros, teníamos que ir ajustando las ruedas porque, con el tembleque de las aceras, se iban desenroscando.

  

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Fin de semana en Casa Benito. Jubilación y cumpleaños infantil.

La semana pasada tocó pasar el fin de semana en Turismo Casa Benito, una casa rural situada en Vilanova de Arousa en la que, además de poder pasar un buen fin de semana con la familia o amigos, permite organizar eventos.

Desde el principio esa era la idea que buscábamos y, nada más verla, supimos que era el sitio ideal. Una casa amplia, bien distribuida, perfectamente decorada y con un jardín espacioso sin estorbos ni peligros.

La jubilación la preparamos para el mediodía, era sorpresa y, la excusa, desde un principio, era el cumpleaños del niño, el pasar un fin de semana con la familia y ayudar al pequeño a soplar las velas, por lo que no nos fue difícil llevar a la homenajeada hasta el lugar indicado.

Para asegurar que entrase por la finca, colocamos un cartel de “Bienvenidos” y unos globos que señalaban al portal.

Con una pancarta reciclada de la jubilación de mi padre y, las maletas del photocall de una boda pasada, la recibimos al grito de… ¡SORPRESA!.

Las maletas contenían todos los libros utilizados a lo largo de su carrera profesional como profesora.

     

Para el photocall nos inspiramos en la antigua foto de colegio de recuerdo escolar, preparando un marco con el típico mapa de España de fondo.

Finalmente, el libro de firmas se volvió a encargar en “El taller de Mabel”, en donde decidimos hacer una similitud con una libreta cuadriculada.

     

Todos los aperitivos se colocaron en una par de mesas en el exterior y, terminada la fiesta de jubilación, se preparó la mesa para la fiesta infantil.

La temática escogida era “Caperucita roja”, debido a un juego de platos y vasos que encontré en un comercio de artículos de fiesta y por ser uno de los cuentos que trabajaron en la guardería.

Se utilizaron bandejas de mimbre para la fruta y bizcochos, botes de cristal para los chupa chups de bizcocho y chocolate y se dejaron los platos para los snacks, decorados todos ellos con mantelitos de cuadros acorde con los platos.

Con arpillera y una puntilla se preparó un mantel para la mesa y, los troncos utilizados en anteriores trabajos, se usaron como soportes para colgar el nombre del niño, decorados con cestitas, cajas y plantas artificiales para dar, al conjunto de la mesa, un aire más campestre.

     

Aunque no soy buena repostera, preparé la tarta de la abuela intentando recrear un bosque con troncos, árboles y los personajes del cuento. Aunque por ahí se encuentran verdaderas obras de arte, no soy muy amiga del fondant y me apetecía prepararla yo misma, así que una servidora hizo lo que pudo.

Pienso que tampoco quedó tan mal…

Finalmente me despido no sin antes felicitar a los dos homenajeados. A la abuela para que disfrute del retiro y, al pequeño, por su tres añitos recién cumplidos.

¡FELICIDADES!

 

 

 

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Cuando el peque manda. Decoración de navidad.

Después de unas navidades desconectada de redes sociales y preparando la llegada de la nueva criatura, ¡toca actualizar el blog!

Aunque por el título parece más la entrada de un blog temática niños, no pretendo inclinarlo hacia ahí, pero tengo que reconocer que aprovecho mis asuntos personales para que el pequeño de la casa sea el que marque la línea de mis trabajos, lo cual se podría resumir en una sola palabra: coches.

Siempre me gustó plasmar mis ideas, me encanta cuando me dan vía libre, pero desde que esta criaturilla comenzó a tener voz, ¿por qué no llevar a cabo sus ideas? al fin y al cabo, ¡no son nada descabelladas!

Aún es muy pequeño para hacerlas él mismo, así que, mientras tanto, a él le toca escoger entre las propuestas y colores, ayuda en lo que puede y va viendo los procesos.

Dicho esto, ¡vayamos a la decoración de navidad!

Este año nos encontramos con un problema de espacio para colocar el árbol grande, así que usando como base una mesa tipo consola que tenemos, decidí hacer una chimenea con nuestras botas y poner encima un árbol pequeño. De esta manera también me valía para dar más fantasía a la historia de Papá Nöel, o Apalpador o los Reyes Magos ¡les facilitábamos la entrada a nuestra casa!

La chimenea se realizó con la moqueta utilizada en el photocall de cine, para que fuese fácil de guardar pasadas las fiestas (con el tiempo toca ir amortizando espacios).

En ella se colocaron unos tronquitos aprovechados también de otra decoración y una guirnalda de luces. Junto con unas cajitas de Sergent Major de las navidades pasadas.

Para las botas, lo mismo, la misma moqueta y con retales de otras telas, diseñada cada una de ellas con las iniciales de cada uno de nosotros.

Y, para el árbol, aproveché un clásico de las navidades en casa de mis abuelos, cuando los árboles tenían cuatro ramas y, en este caso, más de 20 años, pero tuneado con una guirnalda de luces también aprovechada de decoraciones pasadas. Está claro que quien guarda… ¡siempre tiene!

 

 

 

 

 

 

 

 

Finalmente, ¡vienen los adornos! Con cartón pluma y goma eva preparamos unos coches chulísimos, añadiendo a mayores alguna estrellita típica de la navidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Encantado quedó el pequeño con su árbol! Tan encantado quedó que, para poder mantener la decoración durante todas las fiestas, le repetí, los mismos coches,usando como base imán, para que jugase en una pizarra imantada que tiene.

Tengo que reconocer que esta última idea la saqué de una estación de servicio en la que paramos viniendo de Portugal.

Para no seguir alargando más el post, en el siguiente os mostraré el proceso de la calabaza de halloween aunque sea fuera de temporada ¿adivináis la temática?

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Navidad en Bembó

Si hace unos años recreamos un ambiente mágico con dos renitos cenando en medio del bosque, vestidos de gala y con una decoración de los más navideña; este año hemos transportado esa magia al salón de un restaurante de los más peculiar, donde os adelantamos que muchos clientes ya nos han llamado para efectuar sus reservas.

Cuatro eran los productos principales a resaltar: los preparados navideños para llevar, los artículos de sobremesa, las bebidas y las cestas de navidad y, al igual que en las restantes intervenciones, buscamos una idea de escaparate que fuese acorde con la decoración del local.

Para ello, como punto central del escaparate, se preparó una mesa que simbolizaba las reservas de los menús navideños, a un lado se situó la zona correspondiente a la bebida que acompañaría a esa cena y al otro los productos de sobremesa. Así, de un solo vistazo, nos encontramos con todo lo necesario para estas fiestas y en un mismo local, ahorrándonos tiempo en las preparaciones y dedicándoselo a familiares y amigos.

Reservas

Para los preparados se idearon una tablas de cortar que, además de enviar un mensaje claro, simbolizaban los platos de comida, donde un tenedor hacía de soporte para la sujeción de la carta con las alternativas ofrecidas por Bembó para estas fechas.

Maridaje

En hostelería, maridaje es buscar el vino que mejor se ajuste a cada comida, por eso a la sección de bebidas hemos decidido nombrarla de esta forma, buscando esa similitud con los restaurantes.

Postre

Los productos de sobremesa representaban al postre. Para ello hemos diseñado unas lámparas para dar un ambiente más íntimo a la decoración y, con su luz, resaltar los mensajes pintados en sus pies. Pues, algo que caracteriza a Bembó, además de todo lo señalado, es la gran variedad de productos para personas con intolerancias.

 

 

 

 

Cestas

Finalmente, y para quien quiera regalar algo práctico, sano y muy vistoso, se prepararon unas cestas acorde con la ambientación, colocadas en la base de la bobina como si formasen parte de la decoración del restaurante.

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“Festival de Panxoliñas” Escaparate de Navidad Espacio Lector Nobel Vilanova

Como cada año cuando se acercan estas fechas, las luces, adornos y guirnaldas vuelven a relucir en nuestros balcones, escaparates y plazas; despertando ese espíritu navideño que llevamos dentro.

Pero, ¿y la música? Está demostrado que la música despierta emociones, nos trae recuerdos y, en muchos casos, nos transporta a situaciones pasadas. Por eso, este año, para el escaparate de navidad de la librería Nobel, hemos apostado por la música en vivo preparando un auténtico festival de villancicos en el que, el coro vencedor, está compuesto, al 100%, por voces femeninas, por ser, sin duda, el 2018, el año de las mujeres.

Para el escaparate pequeño se preparó una composición de los instrumentos más típicos de la navidad, sin olvidarnos, por supuesto, de la tan conocida botella de anís estriada y el tenedor; completando, la decoración, con la iluminación de los candelabros y la clave de sol.

 

En el escaparate grande situamos al coro, colocados de forma piramidal y en diferentes alturas, iluminado por la luz de las velas como si de un auténtico escenario se tratase.

 

 

 

Como detalle final, se colocaron unas guirnaldas de luces, decoradas con cadenas doradas y lazadas (en ambos escaparates) y se diseñaron unos marcapáginas para acentuar el ambiente navideño en el propio producto.

 

 

 

No me gustaría despedirme sin antes informaros de que nuestro festival se prolongará durante toda la época navideña, así que aun estáis a tiempo de ver a nuestro magnífico coro en vivo y en directo. ¿Te lo vas a perder?

¡Os esperamos en Espacio Lector Nobel de Vilanova de Arousa!

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