Cuando después de una sabrosa comida familiar, decidimos montar el árbol de Navidad.
Para quien no conozca este marisco, se trata de la zamburiña, un molusco bivalvo de tamaño más pequeño que la vieira y de concha más fina, exquisitas a la plancha.
Si algo caracteriza la época Navideña son sus loterías de Navidad y del Niño donde, a la vista de los resultados obtenidos, todos acabamos con la tan repetida frase:
¡Haya salud!
Y puesto que dicen que la felicidad influye de forma positiva en la salud, en Espacio Lector Nobel Vilanova hemos creado nuestro propio sorteo, un sorteo, ¡en el que todo el mundo gana!.
Tan solo basta con escribir, en la Carta de Papa Nöel y Reyes, aquellos libros que cada uno considera que formarían parte de su «Lote Extraordinario de Navidad», en función de sus gustos, aficiones e intereses personales y, una vez depositada en la Nobel, el gordo, ¡caerá aquí!.
En sus escaparates podremos encontrar una pequeña muestra de las últimas obras publicadas, pero en su interior cuentan con una gran exposición de narrativa, literatura infantil y juvenil, viajes, arte, ciencia, deportes y un sinfín de temáticas más.
Y puesto que la lectura facilita las relaciones sociales, con la participando en clubes de lectura; reduce el estrés y la ansiedad, evadiéndonos de los problemas del día a día; y enriquece nuestro vocabulario, recuerda que, el mayor premio de todos, es compartirla.
¿Te animas a compartir?
Para el diseño de este escaparate se ha jugado con la ambigüedad entre bombo de lotería/ bolas de navidad, donde los números se reemplazan por las portadas de las últimas publicaciones de la literatura infantil y juvenil (por ser la época del año en la que, los más pequeños, son los protagonistas) y sus décimos se han convertido en unas sencillas instrucciones sobre como participar para que, la magia, haga todo lo demás.
Este año la decoración de Navidad de Vilaóptica ha salido del embalaje de sus nuevos expositores.
Aprovechando las espumas blancas que venían en el mismo, se han decorado las cristaleras y el árbol.
Un bonito pueblo nevado luce en el ventanal del fondo, donde sus cimientos son los tacos ranurados que venían manteniendo la separación entre los estantes del expositor y, de las planchas más grandes y finas, han salido sus casas.
Una guirnalda de tela de espuma rodea el abeto de más de dos metros de altura, del que también cuelgan los adornos sacados de los retales del pueblo. Haciendo los detalles de cada uno de ellos con el soldador de estaño.
Finalmente, en los escaparates más pequeños, dos lindos renos y un Papá Nöel dan la bienvenida a los clientes más pequeños. Seguramente en su mente tengan presente a ese Playmobil Pirata que los atrajo al interior del establecimiento durante todo el verano. Esta vez lo hemos vestido para la ocasión.
Y la pantalla publicitaria ha ganado protagonismo con un marco del que ha salido, metafóricamente hablando, el cielo estrellado de los escaparates.
Noveno ano colaborando co Revenidas para a ambientación do parque de Dona Concha, en Vilaxoán, unha mostra de apoio a Palestina, da man de David Lages, cun logo que sempre mantén a esencia do festival, coidando, como non, ata o último detalle, e con esa temática que, este ano, custoume plasmar.
Tras varias semanas mergullando na cultura palestina, na súa historia, arquitectura e costumes e deixar de lado o milleiro de imaxes tan duras que apareceron pola rede, optei por xuntar todo iso nun elemento que, dunha ollada, nos trasladase a quilómetros de distancia de aquí: un pano palestino.
O pano palestino representa a resistencia do pobo palestino, Un símbolo de unidade na loita pola liberación fronte a ocupación Israelí.
O pano tradicional é de algodón branco cos bordados en negro (ou vermello en Jordania, Irak e os países do Golfo). Razón pola que me centrei nestas dúas cores para a ambientación.
A malla de ratán utilizada para a base da palestina representa os mosaicos e celosías dos templos Al Aqsa e Domo de la Roca, situados na explanada das mesquitas de Jerusalén, punto álxido no conflito palestino – israelí, ocupado polo estado de Israel pero reclamado polo estado de Palestina.
Nove palestinas para estes nove anos de Creaciones Andoriña co festival (moitos máis os que levo gozando de el a nivel persoal) pero o máis complicado para a ambientación por representar todo o contrario a eses catro días de música e diversión.
Unha interpretación que busca a unión, a forza e o apoio de todos os asistentes ao festival a un conflito sen vistas a resolverse dun xeito humano. Un gran de area máis a esa magnífica Gala de Circo solidaria en apoio ao pobo Palestino.
Este año por diferentes motivos ha tocado desconectar del carnaval, pero ya que quedaba pendiente de mostrar el disfraz del año pasado, ¿Qué mejor día para hacerlo? No es de Cupido pero a ver si consigo que os enamore el estómago.
La víspera a una comida inesperada opté por unir diferentes disfraces y decoraciones para diseñar el disfraz de Míster Cocido o, como diría mi hijo, de caldo (será que ese año los carnavales también fueron pasados por agua….).
Así que tirando de un disfraz de corte victoriano de hace más de 20 años (obra de mi madre, sorprendente que aun consiguiese meterme en él), una chistera y varios elementos decorativos que tenía de diversas decoraciones, ¡disfraz terminado!
El barrilete de vino me vino muy bien para adaptarlo como bolso. Ahí llevaba todos los objetos personales.
El porqué del bigote es algo que solo mi querida Jessy entendería. Por el momento ayuda a mantener la figura de Míster Cocido y ese juego de palabras en su significado más coloquial, para aquellos que prefieran llenar el barrilete, de un buen tinto Barrantes para acompañar.